jueves, 30 de noviembre de 2006
del piano que resume cada escalón.
De agua o de viento,
de algo que se escapa entre los dedos,
Es aquel equipaje que cargas con extraño agrado.
Efímero como cada instante,
como cada rayo de sol que rebota y se retira.
Oscuro como cada rincón de lo que crees es Alma.
* * *
Al despertar ella abrió sus ojos de miel
y disfrutó los primeros rayos del sol de la mañana.
"Algo no calza", se dijo pensativa
mientras regalaba su mirada...
al techo, al cielo, a alguna estrella
que debía responder a su certeza.
Una mano más allá tocaba el hielo,
un montón recién caído del cielo,
palpando la frialdad que se nutría
todo el tiempo de un extraño velo.
* * *
Mil años después de un paseo por el bosque,
diez siglos después de aquel paseo por el bosque
se han dibujado los mismos pasos, pero el ocaso
marca el final de lo que siempre se repitió.
Mil años después hay quien no se pregunta nada.
Diez siglos después hay alguien que ve el amanecer con otros ojos
y se baña en el mar con otra manera de sentir la sal en el cuerpo.
martes, 10 de octubre de 2006
viernes, 29 de septiembre de 2006
Mañana dominical de Octubre
y he visto el primer sol aparecer.
Huelo la tierra, la piedra, el agua,
huelo el magma que nunca hemos de ver.
Una conspiración... eterniza los acertijos.
.
martes, 5 de septiembre de 2006
en horas de septiembre
he visto lo que antes vi con otros colores
pero esta vez la estrella es más fugaz,
alimento para el arte, para un futuro recuerdo,
la noche no fue tan larga... y la luna no desaparece.
La araucaria sigue en el mismo lugar
donde brotó hace años su semilla,
la brisa recorre los rincones hace siglos...
y en ello retorna el amanecer recurrente,
tan recurrente como las estrellas fugaces
que parecieran al principio no serlo.
El corazón del corazón late lentamente,
el exterior es una superficie movediza
que busca descanzo en sus erradas locuras,
busca descanzo buscando demasiado.
La luna es la misma de hace mil años
y es asombroso contemplarla en ello,
he vuelto a ver lo mismo que alguna vez vi
en sus ojos, en su boca, en otro mundo pasado.
Un nuevo amanecer para un próximo atardecer.
viernes, 18 de agosto de 2006
sábado, 8 de julio de 2006
Tarde de Julio
El enfrentamiento entre el Terodáctilo y su doble opuesto;
Una serpiente dibujando una estrella entre las dunas.
Espero el contacto proveniente de aquel lugar
Alojado en el idílico paisaje de la eternidad concentrada.
Donde el carmín del horizonte se degrada al negro estrellado.
¿Irreal? La habilidad de Satanás es la de mantener
martes, 20 de junio de 2006
PASEO PEATONAL

jueves, 8 de junio de 2006
Carta con Zoom


........Al caminar por las calles de mi pueblo, donde aún predomina el árbol y el cielo, me agrada recordar cierto dato importante, la velocidad de la Tierra en su recorrido alrededor del Sol: 107.118 Km./hora. En 60 minutos, ¿más de cien mil kilómetros surcados entre magnetismos espaciales? Y sigo mi camino, sin comprenderlo realmente, pues todo sigue quieto alrededor… extrañamente quieto. Pero cuando pienso en la velocidad de la rotación de la Tierra sobre su propio eje, pienso que perderé el equilibrio en mi caminar: 1.620 Km./hora. La distancia por el tiempo entre los astros no es igual al efímero paso de pequeños y soberbios seres humanos.
A 50 mil metros de profundidad
Duerme un metal precioso desconocido,
Nadie imagina su existencia luminosa
En aquella caverna iluminada y profunda.
A 100 mil metros de profundidad
Yace un antiguo cadáver
Su descanso es seco y vaporoso
Su cuerpo es gigante.
A 3 millones de metros de profundidad
Un ente alado persigue a un perro bípedo.
4.000.000 de metros más abajo
Duermen demonios azules.
........Mi muerte no será, espero, en vano, ni antes de cumplir los cien años. Pero puedo morir más rato, ahora. Desde Orión hasta el centro de la Tierra miro atentamente… Para recorrer aquel espacio es necesaria la pulverización. Que no lea esto mi madre terrenal… que podría mal interpretarme y no queremos que pase eso.

martes, 30 de mayo de 2006
El Anatema

.......Ella caminaba sabiéndolo todo. Sus cabellos lisos y negros, sus ojos pícaros, su desplante alegre la hacían amable. Amable… Amarla era fácil. El amor a primera vista era cosa de todos los días. La brisa otoñal acariciaba su cuerpo, sus manos, su vestido, el sol le cubría la piel mientras se desplazaba. Caminó hacia mí. Su mirada de pronto fue sombría, penetrante, seria, densa; campanas de otro mundo sonaron en mi pecho, los pájaros abandonaron el árbol. Recordé a Leonor… a Edgar observando al cuervo en su portal. Un fantasma atravesó nuestra distancia. Finalmente lo consiguió, la fina daga de sus ojos se clavó en mi claridad.
.......Y susurró: Nunca más. Era hermosa, su ropa negra y flamígera encendía la blancura de su piel, la suavidad de su mirada femenina, el tono de sus labios jóvenes. La mano que me tendía hacia el abismo era la más dulce caricia, la mano de una dama que mil veces debe ser besada. Una leve sonrisa y un brillo en sus ojos, bastó para seguir el camino purpúreo hacia la profundidad.
sábado, 20 de mayo de 2006
Inevitables nocturnos de Mayo, deseos de escribir el delirio, mas, aflora la visión intermitente de sensaciones antiguas. Viva la Fuerza.
Flamas eléctricas desde la Tierra;
Lanzas y vientos desde el Norte,
Lluvias y hachas desde el Sur;
Máquinas supersónicas desde Oriente,
Naves y discursos desde Occidente.
Ella toma entre sus manos a su gato de algodón,
Algodonados sus ojos,
Algodonados su senos,
Ella se acurruca y bebe miel de abejas.
Zumbidos chocantes diagonales
Forman ángulos estridentes,
Electricidad roja desde el cielo,
Nieves eternas se disuelven.
El viejo mira el horizonte
Luego de tomar aguas cristalinas,
El cóndor lo saluda a la distancia
Mientras el huemul mira el campo abierto.
Guerras sangrientas en el centro,
Explosiones arriba, abajo,
Guillotinas ondulantes cortan el viento.
Sinfonías tremendas se apoderan de la biosfera.
Calma… paz… en la plataforma emplumada.
Abstracción y delirio en el campo de batalla.
Blancura y seriedad en el sillón alto.
Paz en el alma de los niños.
Extrema apertura de ojos en la mirada de los dictadores.
Reverencia en la presencia de los guías.
Recuento y memoria, arrepentimiento.
Generaciones y generaciones agachando la cabeza.
Dulces lágrimas en los ojos de los enterados.
sábado, 13 de mayo de 2006
Enceguecido en su estela el cometa ha ignorado un majestuoso espectáculo: la nebulosa terrible y gigante, que con inconmensurable espectáculo, rojizo, dibuja la cabeza de un caballo. Las palabras de Ernesto son dulces como el canto de la lluvia de invierno.
Ella ha muerto hace años, ella se ha disuelto en la estela del cometa.
La historia se escribe a cada segundo, la existencia se sitúa en la punta del astro, no importa la estela que deja, no importa el espacio que impacta, su tiempo no existe, sólo existe el universo. El viaje es más sencillo de lo que parece. La órbita está establecida, el cometa ha de dejarse llevar por los confines del firmamento. Ernesto, si supieras que tu llanto puede ser tan dulce que deseo acompañarlo.
Ella ya no está. Recuerdo aquella vez en que jugamos y penetré en ella mi mirada y todo mi ser. ¡Entró avasalladora por mis venas! Oh, Ernesto… no me quiero convertir en tu patético reflejo.
El cometa se aproxima a un planeta y hará impacto. La estela queda en el olvido, la muerte inminente se aproxima; el estallido, los preceptos divinos, la meditación en la vibración eléctrica... la paz del éxtasis del fuego secreto embriaga al ser deshumanizado.
( *ernesto del sábato)
jueves, 4 de mayo de 2006
La ciudad "Sin" (del pecadillo?)
Inevitablemente ando mirando y sacándole el color a Concepción. Con más de una persona he intersectado observaciones sobre ella.
Alguna rara sustancia se apodera de los aires de la pequeña urbe, ciudad odiada, ciudad querida. Algunos detestan la baja intensidad y la soberbia de sus habitantes, "que se creen esto y lo otro, capital del rock, etc, que de acá salió tal personaje, incluso en la farándula. Bueno, si estudiáramos antropológicamente al penquista (que viene de Penco), habría que relatar una tremenda historia.
Lo que me llama la atención es que de todas formas predomina cierta belleza en la ciudad, una belleza en la carencia, una belleza que aman los que odian Concepción.
Por ejemplo, el otoño penquista es superlativo, amplificado. Y me gusta porque puedo imaginar budas de piedra entre la hojarasca. Concepción es una ciudad donde no hay budas entre la hojarasca. Tras los cerros o en la cima de ellos pareciera estar el espacio ideal para edificar catedrales góticas, puntiagudas y gigantes, y no las hay; tampoco hay por las calles gentes que en masa representen una elocuencia como espíritu de época, ni el río es navegable por embarcaciones serenas.
Nada de eso hay, pero incluso esa carencia lo hace romántico.
O quizás simplemente busco una manera de justificar esa sustancia dulce y agraz que respiro cada vez que camino por esa ciudad cuadriculada. Lluvias dulces, lluvias amarguísimas. Hojas secas que no he querido pisar y otras que han desaparecido pulverizadas instantáneamente bajo mi suela.
Bueno... así es esa ciudad, que queda al otro lado del río, ya que yo vivo en San Pedro de la Paz, jua.
(San Pedro, en la primera foto de arriba, queda en el borde superior de la imagen, tras las aguas del Bio bío, que apenas se advierten al igual que los 2 puentes)
sábado, 28 de enero de 2006
PASEO A RALCO
Gracias a nuestro peñi, autodenominado dueño de todo suelo pisado y mucho más, durante la dura excursión al volcán, cuyo nombre yace enmarañado en aquella pronunciación que más de una vez se hizo incomprensible: Callaquén? Callequén? Calequén? Sea cual sea su nombre profano, en sus entrañas esconde el magma que a veces tiende a salir, y por su cráter respira la Tierra a la cual debemos rendir tributo y cuidado, ya que su monstruosidad y majestuosidad se hizo manifiesta, y se ha manifestado también antes... Hermosa y fatal puede ser, sobre todo innegable.
domingo, 1 de enero de 2006
LITORALEÑA

